Daily Archives: September 14, 2014

Un nuevo patrón monetario (I)

“It is well enough that people of the nation do not understand our banking and money system, for if they did, I believe there would be a revolution before tomorrow morning.”

Henry Ford

foto de billetes de euro

La ignorancia es, a veces, pocas veces, útil. Al menos, como decía Henry Ford, en temas relativos a nuestro sistema monetario. Eso sí, su utilidad avisa de que algo no funciona bien en el sistema económico. Y hay muchas cosas que no funcionan bien en el sistema económico internacional. No solemnicemos lo evidente. Pero lo cierto es que la raíz de todas las disfunciones actuales ha sido el desmadre del sector de creación de dinero y crédito: el sector financiero.

Post Henry Ford, el desmadre financiero ha llegado a sus máximos. Un juego de despropósitos continuado en el tiempo, que da para un documental jugoso. Hagamos los “créditos” de esta actuación, que pasará sin duda a la historia de la humanidad:

  • Actores principales: banca y “shadow banking” (entidades parabancarias).
  • Actores secundarios: Comisiones nacionales de valores, fondos de garantía de depósitos (FDIC y similares), FMI, y Banco Mundial.
  • Director: politburó de Bancos Centrales.

Me gustaría salvar el honor del BIS (Banco Internacional de Pagos). Le han echado valor, aunque nadie les hizo caso: merecen un respeto. Mención especial para su ex economista jefe: William White. “Chapeau”.

Ya he manifestado que una mayoría de sectores productivos necesita un replanteamiento general. Pero el sistema financiero, y la creación de dinero en su más amplio sentido, deberían constituir la reforma paradigmática. Por tres razones. Primero, porque nos ahorraremos un largo calvario a la japonesa, si evitamos zombificar el sistema actual. Segundo, porque sin creación desordenada de dinero, evitaremos que la burbuja crediticia actual se vuelva a repetir. Tercero, porque reformar la creación de dinero daría legitimidad a las otras reformas que hay que hacer. No podemos pedirle a la población que acepte indexar las prestaciones sociales al PIB, o el bono sanitario o el escolar, si no ven que los sacrificios también afectan a la “beautiful people”.

Richard Cantillón

Richard Cantillón

El primer economista que entendió en profundidad los efectos de la creación de dinero, fue Richard Cantillon. Su aportación económica se condensa en su famoso “Essai sur la nature du commerce en general”, que circuló manuscrito en círculos intelectuales. Un incunable que no se publicó hasta décadas después de su muerte.  De hecho es el único economista citado expresamente por Adam Smith en su “Riqueza de las naciones”.

Su obra planteó problemas a su entorno. En primer lugar, no habla de la “mano invisible”, un concepto meritorio de su casi contemporáneo Adam Smith, en el que se basa la economía de mercado (la que teníamos antes del “directoriado de los bancos centrales”). Pero, sobre todo, un concepto de un liberalismo muy conveniente para la oligarquía del sistema.

Cantillón era irlandés, aunque vivió finalmente en París. Y, como la mayoría de los irlandeses, debía ser tozudo. En vez de abundar sobre el valor del liberalismo económico, se le ocurrió aportar tres ideas novedosas e inoportunas.

  • Poner de manifiesto que es un error identificar dinero y riqueza. Una confusión muy conveniente con la población iletrada, que aún hoy necesita recordarse. El dinero es la unidad monetaria de valoración de la riqueza, pero no es riqueza. Tesla tiene el mismo valor real cotizando a 250 dólares, que a diez. Recuerden la Q de James Tobin. Las cosas valen lo que valen por razones de reposición, o de valoración actual de flujos prospectivos. Si Bernanke imprime, e impone una NIRP, parece que valgan más, pero valen lo mismo. Aunque el valor de su casa suba, usted no es más rico. Siempre necesitará una para vivir.
  • Adicionalmente, el valiente Cantillón resaltó que los incrementos en la masa monetaria (tanto dinero base como magnitudes que incluyan el crédito o dinero bancario)) impactan la economía cambiando los precios relativos. Nos avisó pues (aunque Bernanke-Krugman no se hayan dado por enterados), de que los procesos de intensa creación de dinero alteran la asignación de recursos a favor de los bienes de inversión (y hoy, los productos cotizados como inversión titulizada que son). La realidad le ha validado, basta mirar las secuelas de las sucesivas expansiones cuantitativas.
  • Y, por último, su contribución más osada. Los que más se benefician de un proceso de creación de dinero son los actores económicos que estás más próximos a la misma. Esta incómoda realidad se ha etiquetado como el “Efecto Cantillon”. Es la versión monetaria del conocido refrán: “quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”.

¿A que no adivinan cómo murió? Asesinado en circunstancias misteriosas. Continue reading